Caperucita Roja

Una vez Caperucita Roja fue a visitar a su abuelita sin saber que a su abuelita se la habÃa comido el lobo, entra a la casa y dice:
Abuelita, que ojos tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:
Es para verte mejor.
Nuevamente, Caperucita mira a su abuelita y dice:
Abuelita, que orejas tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:
Es para escucharte mejor.
Caperucita vuelve a insistir:
Abuelita, que nariz tan grande tu tienes.
Y la abuelita le dice:
Es para olerte mejor.
Abuelita que boca tan grande tu tienes.
Y la abuelita contesta ya cansada de sus preguntas:
¿A que viniste, a visitarme o a criticarme?

HabÃa una vez, un borracho tomado cerveza en un panteón, y de pronto se le cae su cerveza y se pone a llorar.
Pero en eso pasa una señora que le va a dejar flores a su marido y ve al borracho llorando, y se le acerca y le dice:
¿Familiar?
Y el borracho le contesta:
¡No, de a litro!
Al cabo de una hora pasan por un poblado a orillas de la carretera y viene una viejita atravesando la carretera, entonces el borrachito al ver a la viejita hunde desesperadamente el botón y el chofer la esquiva y se escucha un gran golpe, entonces el borrachito le dice al chofer:
Mira, manda a arreglar ese botón porque si no abro la puerta fallamos la vieja.























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