Robert Kubica hace algunas semanas se accidentó a solo 4 Kms después de su partida salida del tramo, cuando perdió el control de su auto (Skoda Fabia) y pegó en forma violenta contra el guardarraíl que penetró en el habitáculo por debajo del motor, y lo deja gravemente herido, terminando su auto encajado contra el muro de una iglesia.
Mientras su copiloto, Jacub Gerber salió ileso, el corredor de la escudería Renault quedó atrapado dentro del vehículo hasta que los bomberos consiguieron quitar su cuerpo de entre los hierros retorcidos.
Posteriormente a ello, el piloto fue trasladado en un helicóptero hasta el hospital Santa Corona, en Pietra Ligure cerca de Génova, donde se le diagnostico múltiples fracturas en el brazo, la mano y la pierna derechas”.
Inmediatamente un equipo de doctores, dirigidos por Mario Igor Rossello, especialista en cirugía de la mano, lo intervinieron quirúrgicamente tratando de restablecer el riego sanguíneo y la movilidad de su mano derecha.
“La mano está viva, aunque todavía deberemos esperar entre cinco y siete días y es probable que debamos volver a operarle”, dijo Rossello durante la intervención que duró más de ocho horas. “De cualquier forma, puede que tarde un año antes de recuperar la funcionalidad de la mano”, añadió el doctor.

A su vez, el copiloto de Robert expresaba que “en momentos de estar al principio de la primera especial, baje la vista para mirar la carta y no me di cuenta de que el coche derrapó. Inmediatamente chocamos, observe que Robert se sujetaba un brazo para luego perder el conocimiento”.
Desde que trascendió la noticia, muchos compañeros y fanáticos de Kubica, mostraron su apoyo en la clínica o vía Twitter. Hoy en día nos da gusto saber que él piloto se encuentra en su etapa de recuperación, y a pesar de que seguramente se pierda el campeonato mundial 2011, es optimista para que este proceso sea lo más rápido posible y para poder llegar a alguno de los grandes premios.






