Una de las cosas mas feas que nos pueden suceder mientras caminamos por la acera es pisar un chicle que por ende dejará nuestro zapato muy pegajoso y como un imán atraera toda la suciedad que se encuentre allí. Por obra de arte este pequeño problema tiene solución gracias a que el arte no conoce los límites tal como lo demuestra Ben Wilson.
Ben Wilson, artista y diseñador, quiso llegar un poco mas allá con su creatividad además de lograr la originalidad y reconocimiento de las personas. Acto seguido, puso en marcha una loca idea que no deja de asombrar a cuanta persona lea la increible noticia. Este artista inglés no dudó un segundo y convirtió a los pegajosos chiles de las aceras en divertidas y llamativas obras de arte.
El proceso para lograr estas pequeñas maravillas requiere de los cuidadosos pasos que Ben Wilson pone en practica hace aproximadamente seis años. Principalmente, la elección del chicle transformado en arte debe ser lo mas liso posible para que el trabajo terminado resulte perfecto. Luego sera necesario un poco de laca para lograr una mayor durabilidad. Por último solo se necesita una gran imaginación y los colores necesarios para plasmar en el chicle elegido toda la creatividad.






