
Todas las mujeres sueñan o soñaron, alguna vez, el famoso cuento de hadas donde la princesa espera con ansias a su amado principe azul para que la salve de la malvada bruja y vivir una eterna felicidad juntos en su majestuoso corcel blanco. No todas llegan a concretar esta bella historia aunque a decir verdad, todas las mujeres llegan a conocer a su principe azul y logran vivir una historia de amor.
Estos estilos de vida se ven reflejados en los casamientos de la aristocracia con enormes banquetes e invitados de lujo. Lo asombroso es que a simple vista ninguna mujer querria despertarse de ese “cuento de hadas”, o eso era lo que parecia hasta que una noticia dejó asombrados a todos. La princesa de Mónaco, Charlene Wittstock intentó 3 veces de escaparse para no contraer matrimonio con el principe Alberto. Todos sus intentos fueron en vano ya que su esposo logró encontrarla antes de pasar a ser una de las tantas novias fugitivas.
Segun los rumores, el principe Alberto tendría un hijo ilegitimo durante su relación y esto no le agradó para nada a su futura esposa.
Nadie esta a salvo de estos problemas de amor ya que la felicidad no tapa las infedilidades.






