Todos los matrimonios son un mundo aparte sin importar los años de casados que lleven. Los jovenes recien casados viven enamorados un largo tiempo para despues caer o no en la rutina. Los casados con hijos tratan de aprender a los golpes cual es la mejor crianza para los pequeños. Los que llevan más de 25 años de casados pueden tener la suerte de seguir queriendose como el primer día o terminar como esta pareja del chiste de hoy.
El marido más sensible del mundo
Él esta tumbado, medio tirado, en el sillón.
La camiseta sin mangas deja notar una enorme barriga cervecera. Con los pantaloncitos cortos y las zapatillas de dedo, sus peludas piernas descansan sobre el cojín del suelo. La barba no afeitada del fin de semana, el brillo del sudor en su cara y el poco pelo que le queda despeinado, terminan de describir la estampa.
En la mano, una cerveza. En la otra, el mando del televisor. En la mesa, dos latas de cerveza ya vacías, el cenicero lleno y un plato con cáscaras de cacahuetes. El cigarrillo colgando de la comisura de la boca.
Viendo el partido de fútbol en la televisión, apenas dice ni hace nada si no es para acordarse de la familia del árbitro.
Ella sale de su habitación, monísima, guapa, elegante, arreglada y perfumada. Pasa por delante de él cuando le pregunta:
- ¿Adónde vas tan empingorotada?
Ella le contesta:
- A dar un paseo con mis amigas
Antes de salir por la puerta, se detiene un momento, se queda mirando el lamentable cuadro y se hace, en voz alta, esta pregunta:
- ¿Será posible que yo un día vuelva a amarte?
A lo que él, sin apartar los ojos del televisor, responde:
- Y tú, ¿cuándo cojones has estado en Marte?







