GUILLERMO LÓPEZ LANGARICA.
La muerte topó a Don Memo
En la calle muy tomado
Y aunque este decÃa ¡Claro!
También dijo – y qué………no he chocado
La muerte en segundos lo atracó
Se creÃa muy galán
No contaban con su astucia
Era de promotora mexicana Gaitán
SeguÃa Don Memo tomando
en la acera muy terco
y la huesuda decidió
amarrarlo como puerco
Estando don Memo amarrado
La calaca rechinaba sus huesos
Éste en lugar de espantarse
Gritaba ¡dónde están mis 50 mil pesos!
La calaca lo tenÃa azorrillado
Pasaba muy malos momentos
Pero el sólo reclamaba
Sus 100 billetes de a quinientos
La calaca se reÃa mucho
Del parecido de éste con tin tan
Pero don memo insistÃa
y mis 50 mil pesos ¡ón tan!
Como ya estaba muy ebrio
Ya no andaba muy bien
Y como estaba golpeado
El decÃa ¡apúntele bien¡
Este le dijo enojado
No sabes con quien hablas calaca
Yo soy hijo del papá
Presidente de la CANACA.
De tanto quejarse Don Memo
A la muerte le dio pereza
Y en un simple descuido
A los 2 se los cargo la ebria Teresa*
*quien le diera muerte.
Creditos: Sergio y al Hugo

