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Chiste sobre el matrimonio

Todos los matrimonios son un mundo aparte sin importar los años de casados que lleven. Los jovenes recien casados viven enamorados un largo tiempo para despues caer o no en la rutina. Los casados con hijos tratan de aprender a los golpes cual es la mejor crianza para los pequeños. Los que llevan más de 25 años de casados pueden tener la suerte de seguir queriendose como el primer día o terminar como esta pareja del chiste de hoy.

El marido más sensible del mundo

Él esta tumbado, medio tirado, en el sillón.
La camiseta sin mangas deja notar una enorme barriga cervecera. Con los pantaloncitos cortos y las zapatillas de dedo, sus peludas piernas descansan sobre el cojín del suelo. La barba no afeitada del fin de semana, el brillo del sudor en su cara y el poco pelo que le queda despeinado, terminan de describir la estampa.

En la mano, una cerveza. En la otra, el mando del televisor. En la mesa, dos latas de cerveza ya vacías, el cenicero lleno y un plato con cáscaras de cacahuetes. El cigarrillo colgando de la comisura de la boca.

Viendo el partido de fútbol en la televisión, apenas dice ni hace nada si no es para acordarse de la familia del árbitro.

Ella sale de su habitación, monísima, guapa, elegante, arreglada y perfumada. Pasa por delante de él cuando le pregunta:

- ¿Adónde vas tan empingorotada?

Ella le contesta:

- A dar un paseo con mis amigas

Antes de salir por la puerta, se detiene un momento, se queda mirando el lamentable cuadro y se hace, en voz alta, esta pregunta:

- ¿Será posible que yo un día vuelva a amarte?

A lo que él, sin apartar los ojos del televisor, responde:

- Y tú, ¿cuándo cojones has estado en Marte?

humor marte

 

Por que las mujeres van al baño juntas?

Cuántas veces hemos compartido reuniones con amigos o parejas y vemos que al momento de ir al baño, las mujeres lo hacen de a dos o más. Esto es un acto que los hombres no podemos llegar a entender, ese misterio que tienen ellas para ir al baño juntas. ¿Será que en ese momento aprovechan para contarse cosas que no se pueden hablar delante de todos? ¿O es solo un ritual antiguo? Para despejar esta gran duda, una mujer nos cuenta toda la verdad acerca de por que las mujeres van al baño juntas.

Mi mamá era una fanática de los baños públicos. De chiquita me llevaba al baño, me enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza.

Finalmente me instruía: “Nunca, nunca te sientes en un baño publico” Y luego me mostraba “la posición” que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. Eso fue hace mucho tiempo. Pero aun hoy en nuestros años
más maduros, “la posición” es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está que revienta.

Cuando “tienes que ir” a un baño publico, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que los calzones de Brad Pitt están a la venta y a mitad de precio. Así que esperas pacientemente y sonríes amablemente a las demás mujeres que también están discretamente
cruzando las piernas.

Finalmente te toca tu turno. Verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa…

Cuelgas tu bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa que te colgaste al cuello,porque el bolso está lleno de mierdas que fuiste
tirando adentro – la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso -.

Pero volviendo a la puerta… como no tenía picaporte, solo tienes la opción de sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas las bragas y tomas “la posición”… Alivio…… AAhhhhhh….. Mas alivio… Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar….

Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubriste con papel, así que te quedas en “la posición” mientras tus piernas tiemblan tan fuerte que registrarían 8 en la escala de Richter, sin contar la salpicada finiiiiiita del chorro se que pega en la loza y que¡¡¡te moja hasta las medias!!! ¡¡¡que seguramente se va a notar!!!

Para alejar tu mente de esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico, peroooo, joooooder…! el rollo esta vacío…!. Tus piernas tiemblan cada vez más. Recuerdas el pedacito de papel con el
que te limpiaste hace un rato la nariz. Eso tendrá que ser suficiente.
Lo arrugas de la manera mas esponjada posible. Pero es más pequeño que la uña de tu dedo y encima todavía esta mojado de moco…

En eso, alguien empuja la puerta de tu baño y como el cerrojo no funciona recibes tremendo viandazo en la cabeza. Les gritas caliente:
¡¡¡ OCUPADOOOO !!!”, mientras continúas empujado la puerta con tu mano libre y el pedacito de kleenex que tenías en la mano se te cae exactamente en un charquito que hay en el suelo y no estás segura si es agua o meao…. y te vas de espalda y te caes sentada en el inodoro.

Te levantas rápidamente, pero ya es demasiado tarde, tu culo ya entró en contacto con todos los gérmenes y formas de vida del asiento porque TU nunca lo cubriste con papel higiénico, que de todos modos no había, aún cuando hubieras tenido tiempo de hacerlo.

Sin contar el golpe en la cabeza, el desnuque con la correa del bolso, la salpicada del chorro en las piernas y en las medias, la que te conté, que todavía esta mojada… el recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima de ti, si supiera; porque su culo nunca toco el asiento de un baño publico, porque francamente, “tu no sabes qué clase de enfermedades podrías agarrar ahí”.

Pero la debacle no termina ahí… ahora el sensor automático del baño está tan confundido que suelta el agua como si fuera una fuente y manda todo al colector con tal fuerza que te tienes que agarrar del tubo que sostiene el papel de baño (cuando hay) por miedo a que te vaya a chupar y vayas a aparecer en la China.

Aquí es cuando finalmente te rindes. Estás empapada por el agua que salió del baño como fuente. Estás exhausta. Tratas de limpiarte con un celofán de uno chicles Adams; luego sales inconspicuamente al lavamanos. No sabes cómofuncionan con los sensores automáticos así que te limpias las manos con saliva, te las secas con una toalla de papel y sales pasando junto a la línea de mujeres que aun están esperando con las piernas cruzadas y en estos momentos eres incapaz de sonreír cortésmente.

Un alma caritativa al final de la línea te dice que vas arrastrando un trozo de papel higiénico (pegado a tu zapato) ¡¡ del largo del río Mississippi…!!…Arrancas el papel del zapato, lo depositas rudamente en la mano del alma caritativa que te dijo que lo traías pegado y le dices
suavemente: ¡¡¡ Toma… puedes necesitarlo…!!!” y sales.

En este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño de hombres y que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras te esperaba. “¿Por qué tardaste tanto?” te pregunta azorado. Aquí es cuando le das una patada en los huevos y lo mandas a tomar por el culo.

Esto esta dedicado a las mujeres de todas partes que han tenido que usar un baño público. Y finalmente os explica a vosotros, hombres, por qué nosotras tardamos tanto.

Leyes inexorables

Nuestras vidas siempre están llenas de humor o de hechos que nos hacen pensar si lo que nos ha pasado es un juego del destino o tenemos mucha mala suerte.

Con estas nuevas leyes seguramente podrás tomarte tus malos ratos con más humor y lograr desenfadarte rápidamente.

Fórmula para hacer que suene el teléfono:

  • Entre en la ducha.
  • Enjabónese bien la cabeza.
  • Cuente hasta tres.
  • Entonces, sonará el teléfono.

En ese momento se abrirán dos caminos:

  1. si lo atiende, era una equivocación.
  2. si no lo atiende, veinte días más tarde se enterará de que era una llamada importante.

Fórmula para hacer que llueva:

  • Diga:”qué día tan bonito, ojalá siga así…”
  • Lave el coche.
  • Riegue el jardín.
  • Lave toda la ropa que tenga y póngala a secar.
  • Organice una barbacoa para la noche.
  • Salga de casa a pie y sin abrigo.

Fórmula para echar limón al pescado:

  • Ponga el pescado sobre su ojo derecho.
  • Tome un limón y exprímalo apuntando en cualquier dirección, nunca falla.

Fórmula para hacer aparecer un autobús:

  1. Llegue a la parada.
  2. Espere veinte minutos.
  3. Enciéndase un cigarrillo y, en la mitad de la primera calada, aparecerá. (Nota: se han registrado casos donde han aparecido hasta tres autobuses juntos.)

Fórmula para poder estacionar cerca de casa:

  1. Pegue tres vueltas en la manzana de su casa buscando estacionamiento.
  2. Péguese treinta minutos más dando vueltas en las 10 manzanas más próximas.
  3. Termine aparcando finalmente en otro barrio a 30 minutos a pie de su casa.
  4. Cuando llegue a casa a pie, verá dos o tres sitios vacíos delante de ella.

Leyes inexorables (I):

  • “cuando necesites abrir una puerta con la única mano libre, la llave estará en el bolsillo opuesto”.
  • “la única vez que la puerta se cierra sola es cuando has dejado las llaves dentro”.
  • “cuando tengas las manos llenas de grasa, te comenzará a picar la nariz”.
  • “el seguro lo cubre todo. Menos lo que te sucedió”.
  • “la velocidad del viento aumenta proporcionalmente segun haya sido el precio del peinado”.
  • “cuando las cosas parecen ir mejor, es que has pasado algo por alto”.
  • “si mantienes la calma cuando todos pierden la cabeza, sin duda es que no has captado la gravedad del problema”.
  • “los problemas ni se crean, ni se resuelven, sólo se transforman”.
  • “llegarás corriendo al teléfono justo a tiempo para oír como cuelgan”.
  • “siempre que te vayas a conectar a internet, se producirá la llamada que habías estado esperando durante todo el día”.
  • “si solo hay dos programas en la tele que valgan la pena ver, serán a la misma hora”.
  • “la probabilidad de que te manches comiendo, es directamente proporcional a la necesidad que tengas de estar limpio”.
  • “todo cuerpo sumergido en la bañera hará sonar el teléfono”.
  • “todo cuerpo sentado en el inodoro hará sonar el timbre de la puerta”.
  • “cuando tras años de haber guardado una cosa sin usarla decides tirarla, no pasará más de una semana sin que la necesites de verdad”.
  • “siempre que llegues puntual a una cita no habrá nadie allí para comprobarlo, y si por el contrario llegas tarde, todo el mundo habrá llegado antes que tú y quedarás fatal”
  • “no te tomes tan en serio la vida, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella”.

Leyes inexorables

¿Por qué algunos hombres prefieren perros y no esposas?

Existen millones de bromas en cuanto a las relaciones hombre – mujer ya que sabemos lo diferente que somos en todos los aspectos de la vida. Internet es el medio más solicitado para este tipo de bromas con el objetivo de sacar unas sonrisas evitando el enojo de alguna de las partes. La comparación de una mujer con un perro es una de las mejores bromas sobre rivalidades.

¿Por qué algunos hombres prefieren perros y no esposas?

  • Mientras más tarde llegues, más se emociona el perro al verte.
  • Los perros no se dan cuenta si los llamás por otro nombre.
  • A los perros les gusta que dejes muchas cosas tiradas en el piso.
  • Los padres del perro nunca te visitan.
  • Los perros están de acuerdo en que debes levantar la voz para dejar en claro tu punto de vista.
  • Nunca tenés que esperar por el perro, ellos están listos las 24 horas del día.
  • Los perros encuentran divertido cuando tu llegas ébrio.
  • A los perros les gusta ir de cacería o de pesca.
  • Un perro nunca te despierta en la noche para preguntarte: “¿Si yo muero conseguirías otro perro”?.
  • Si un perro tiene bebés los puedes anunciar en el periódico y regalarlos.
  • Un perro te deja ponerle un collar con picos sin que te diga pervertido.
  • Si un perro detecta el olor de otro perro en vos, no se enoja, solo piensa que es interesante.
  • A los perros les encanta viajar en la parte de atrás de un pickup.
  • Si el perro te deja no se lleva la mitad de tus cosas.

Despues de leer esta graciosa comparación haz un test final: encierra a tu esposa y a tu perro en el baul de tu coche por una hora. Después abre la puerta y fijate quien está más contento de verte.